Si la vieran en cualquier parte, si pudieran remover los anteojos de sol tras los que se esconde, y más aún, quitar esas capas de maquillaje con los que se disfraza, descubrirían que esa muchacha de actitud fuerte tiene ojeras muy visibles y un cansancio evidente.
La realidad es que no hace muchas actividades las cuales pudieran culparse por sus contracturada espalda, la verdad es que básicamente se encuentra agotada de alma. Y no comprende por qué le sucede esto justo ahora cuando su realidad describe que la situación no es alarmante ni nada por el estilo; al contrario, las aguas están tranquilas.
Sin embargo, cuando apoya la cabeza en la almohada dispuesta a entregarse a paisajes de fantasía, pierde por completo el sueño y entra en un estado de vigilia mayor aun al del día a día. Entonces, imagina. Y ya no es como antes, que soñaba despierta con ambientes bonitos, no. Ahora cada hora que pasa la llena de sustos, de temores y de incertidumbre. Se ve a si misma y no quiere ver lo que pasa en verdad, si es que de verdad está pasando algo.
Cuando finalmente concilia el sueño, las horas pasan veloces, tanto, que olvida automáticamente lo que soñó y por lo tanto desconoce la razón de sus despertares amargos. Llora en la noche, desesperada sin razón visible, ríe de día porque cree estar bien. Pero no está completa no. Aida no puede dormir.

creo que esta estresada. Que le falta respirar hondo antes de dormir, que nada puede ser peor. Los miedos solos se iran llendo sisi. Cuando el sueño entre en escena y los heche a patadas.
ResponderSuprimirEn cuanto a estar completa, eso sólo puede dárselo ella misma.
pd. fue muy lindo loq ue me dijiste en mi blog, en serio. Gracias!
ufffff tiene una onda a crisis consigo misma, creo qe pase una etapa parecida, es mas, creo qe aun no la termine pero en fin, estoy segura qe se puede llevar mejor!
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