domingo, abril 24, 2011

cambio de aire

"Retourner" en francés, el verbo Regresar, es justamente una forma de resurgir mía. Amo escribir, pero me pasé casi 8 meses escribiendo desgracias y quise volver, regresar a relatos lindos, graciosos y así, traerme de nuevo a mi misma. Sé que no siempre la vida me va a sonreír y se va a colar alguna anécdota triste. Pero mi idea  en realidad es regresar a ser yo misma, porque en dos años cambié lo suficiente como para extrañarme y quererme de nuevo acá.


así que esto es una pequeña mudanza buscando un nuevo horizonte. (aunque me hizo acordar a los viejos cambios de fotolog, que basura)
espero que nos volvamos a encontrar. =)

estefanía

miércoles, diciembre 15, 2010



Uno elige lo que quiere ver

viernes, noviembre 26, 2010

la cornisa y el juego

Imagina que quieres tanto a alguien que hasta a ti te impresiona. Imagina que no paras de pensar en el/ella. Imagina que esa persona siente lo mismo hacia ti, imagina.
Imagina que esa persona no quiere entenderte. Imagina que todo para el/ella es un juego donde no quiere parar de reir, imagina que ries también pero en un momento tu risa cesa, pero la del otro no. Imagina-
Imagina que entre lágrimas escupes una confesión y haces un pedido. Imagina que sugieres al otro escucharte cuando lo pides. Imagina que el otro te ha escuchado, imagina.
Imagina que aguardas que algo cambie. Imagina que el otro nada hace por ti, que tu pedido se ahogó en tus lágrimas y el/ella sigue riendo a cuesta tuya. Imagina tu decepción, imagina.
Imagina que el otro con su personalidad efusiva, espontánea e irónica quiere hacerse el gracioso. Imagina que por esto te insulta, imagina que tu te ofendes, imagina que el otro nunca se avivó...
Imagina que tu enojo va más allá del amor que tenías, que tu silencio hacia el otro nunca te importó tan poco. Imagina que juntos caminan en la cornisa, pero tu has perdido la paciencia, tanto, que si has de caer no crees que vaya a dolerte. Imagina que ahora puedes ser indiferente.
Imagina que de repente hables, escribas o grites lo que te ocurre. Imagina que imaginaste que eras así de fuerte, que ya de nuevo eras hielo impenetrable y que te impresionaba querer tanto. Imagina que quisieras realmente cambiar las cosas y por más que intentes ya sabes que nunca te van a escuchar. Ahora, piensa,
cual es el precio a pagar? cuántas más lágrimas a derramar? qué camino hay que tomar?

cuanto influye el amar?

jueves, noviembre 18, 2010

Limites

Yo escucho, resisto, soporto, callo, aguanto, miro al costado, aguanto, aguanto, aguanto. Pero sí, todos tienen un límite, incluso aquellos que parecemos tan indiferentes a las cosas que realmente nos molestan, solo que no lo decimos. Incluso yo.
Ahora bien, cuando uno mismo desconoce su propio límite es básicamente una olla hirviendo suavemente, en silencio, pero llegado el momento, la tapa va a saltar y va a saltar de la peor forma.
No es la primera vez que me pasa tocar fondo y aunque no conozco el sonido de alarma hacia esto, si conozco la salida y estoy convencida-por experiencia- que no es nada agradable. No es agradable escupir palabras bañadas en rencor y con bronca acumulada, pero en mi vida no existe un gris donde tome las cosas con calma. No, todo lo llevo al extremo y después... el pronóstico anuncia tormenta.
Exceder no está bueno, no está bueno callar, no está bueno explotar de una mala manera. Pero intenté juro que intenté buscar un punto medio. De mi parte salió, aunque no de buena forma, querer enmendarme un poquito la conciencia, pero aunque creí obtener una respuesta, hoy me demostraron que nada va a cambiar.
Y mi pregunta es "¿hasta cuándo estoy dispuesta a aguantar?". Y probablemente este relato suene tonto y  alarmista, porque me estoy llamando la atención a mi misma y sé que hago las cosas mal, porque lo sano es cortar con lo enfermizo. Pero lamentablemente desde mi izquierda algo me ata. Ahora me enojo, porque no tengo más una coraza fuerte que me cuide de estos problemas, que me detenga antes de meterme hasta tan adentro. No, no me arrepiento de nada.


No existen los corazones de goma, que resistan sin agrietarse ni perder la forma. Por favor, ya no juegues.

lunes, noviembre 08, 2010

ofuscada

Realmente me matan tus idas y venidas. Pero honestamente, las detesto. Detesto mi inseguridad cuando te digo que te quiero, detesto tus sarcasmos que arruinan momentos. Y detesto que el sentimiento sea tan fuerte a veces y tan liviano de a ratos. Siento un poco de abandono de tu parte, te comento, y lo peor es que cuando pienso reclamarte, no parecés el de siempre porque repentinamente me estás demostrando que sí me querés-
Ves? así cualquiera capta cualquier mensaje, todos son malosentendidos tras los cuales me siento caminar por una cuerda finita, flojita y no siempre te veo bajo mío esperando para atajarme si me caigo. No.
Por Qué no podemos ser siempre claros?

viernes, noviembre 05, 2010

eyes on fire

por favor, no me mires de esa manera. porque leo tus ojos y capto un mensaje, ¿errado? No sé, pero si me seguís mirando de esa forma, vas a provocar únicamente que te quiera más de lo que hago ahora - que dicho sea de paso, es bastante-, Y es injusto que abra los ojos y me sonrías así, porque no pude mantener los ojos abiertos para verte. siento que de poco me vas cambiando, derritiendo y me haces totalmente vulnerable a los caprichos amorosos. Y yo no soy asi. Y vos tenés toda la culpa.